Cuidado Alternativo

"Acompañar a un niño o niña en este camino no es solo protegerle del abandono, es devolverle la oportunidad de sentirse amado, respetado y capaz de construir su propio futuro"

En Aldeas Infantiles SOS Guinea Ecuatorial, estamos aquí para quienes más nos necesitan: niñas, niños y adolescentes que, por distintas razones, no pueden vivir con sus familias

Cuando el entorno familiar ya no es un lugar seguro (por abandono, negligencia, maltrato o situaciones extremas) es urgente ofrecerles un hogar donde puedan volver a sentirse protegidos, valorados y acompañados.

Eso es lo que hacemos a través de nuestro Servicio de Cuidado Alternativo, que desarrollamos en nuestra Aldea Infantil SOS ubicada en la ciudad de Bata.

Un nuevo comienzo para niñas, niños y adolescentes que han perdido el cuidado familiar

¿Qué significa “cuidado alternativo”?

Significa brindar un entorno familiar, estable y afectivo a niñas y niños que han perdido el cuidado de sus padres o madres. En nuestras casas familiares SOS, cada niño o niña es acogido por una cuidadora o un equipo de personas que les ofrece no solo techo y comida, sino también cariño, escucha y estabilidad.

Allí reciben:

✔️ Amor y afecto todos los días
✔️ Acceso a salud, educación y alimentación
✔️ Acompañamiento emocional y psicológico
✔️ Participación activa en su vida cotidiana
✔️ Vínculos con la comunidad y su cultura

Un camino hacia la recuperación

Sabemos que muchos niños que llegan a nuestras casas han vivido experiencias difíciles. Por eso, les acompañamos con paciencia y respeto, para que poco a poco puedan volver a confiar, sonreír y soñar. No se trata solo de ofrecer un lugar donde vivir, sino de construir un nuevo comienzo lleno de dignidad y esperanza.

Siempre que sea posible, buscamos la reunificación familiar

El mejor lugar para crecer es una familia. Por eso, nuestro objetivo es que cada niño o niña pueda regresar a su familia de origen, siempre que sea posible y seguro. Trabajamos junto a las autoridades y las familias para evaluar, preparar y acompañar cada proceso de reintegración con cuidado y responsabilidad.

Cuando esto no es viable, nos aseguramos de que sigan creciendo en un entorno estable, rodeados de personas que les cuidan y creen en ellos.