Acompañamiento juvenil (SIL)

Caminamos junto a quienes comienzan a construir su propio futuro

Cuando una niña o un niño se convierte en joven, sus sueños crecen, pero también lo hacen sus desafíos. En Aldeas Infantiles SOS Guinea Ecuatorial, no dejamos sola a la juventud cuando llega el momento de dar el siguiente paso.

A través del programa SIL (Semi-Independent Living), acompañamos a adolescentes y jóvenes que han crecido en nuestras Aldeas o que forman parte de nuestros programas, mientras transitan hacia una vida autónoma. Es una etapa clave, y estamos allí para apoyarlos en su desarrollo personal, profesional y emocional.

¿Qué les ofrecemos?

El acompañamiento va mucho más allá de cubrir necesidades básicas. Lo que buscamos es preparar a cada joven para tomar decisiones informadas, enfrentar la vida con herramientas sólidas y crear un proyecto de vida con sentido, autonomía y dignidad.

Nuestras acciones incluyen:

Les ayudamos a identificar sus talentos, recibir formación técnica, preparar un currículum, enfrentar entrevistas, acceder a prácticas o iniciar actividades productivas propias.

Desde cómo administrar un presupuesto, hasta cómo resolver conflictos o mantener una vivienda, abordamos todos los aspectos prácticos y emocionales de vivir de forma independiente.

Acompañamos procesos de madurez con un enfoque integral, promoviendo el autocuidado, la salud mental, el bienestar emocional y el acceso a servicios de salud adecuados.

Fomentamos espacios seguros para hablar sin tabúes sobre sexualidad, relaciones sanas, prevención de embarazos no planificados e infecciones de transmisión sexual, promoviendo decisiones informadas y responsables.

Fomentamos que los y las jóvenes conozcan sus derechos, se involucren en sus comunidades y se conviertan en agentes de cambio.

Construir autonomía, sin dejar de acompañar

Muchos de los jóvenes que acompañamos han pasado por experiencias difíciles. Por eso, el proceso hacia la independencia no ocurre de un día para otro. Les brindamos orientación individualizada, mentores, redes de apoyo y seguimiento personal, para que caminen con seguridad, sin perder el vínculo ni el acompañamiento.

El SIL no es solo un programa. Es un compromiso con su futuro.